DEFINICION:
El Partido Cívico Renovador es una organización política y social de carácter patriótica, constituida por hombres y mujeres dominicanos, con apego al ordenamiento constitucional, con capacidad para trazar sus propias directrices, con libertad de acción, libertad de pactos y alianzas coyunturales, con carácter de acciones tácticas vinculantes a las conveniencias históricas nacionales, y con definición estratégica hacia la búsqueda de la consolidación de la democracia verdadera.
El PCR concibe la democracia como la igualdad en oportunidades sociales y políticas, igualdad en oportunidades económicas, e igualdad en oportunidades educativas.
Una organización política sujeta a las directrices que emanen de las necesidades y sentimientos del pueblo en su aserción más amplia.
Este Partido, tiene el firme compromiso de ratificar los idearios de nuestros ejemplos patrióticos y modelos ideológicos, con los valores de la autentica democracia del pueblo, participación de la ciudadanía, justicia social, igualdad ante la Ley, garantía al Estado de Derecho, respeto al pluralismo político e ideológico, defensa a las libertades fundamentales del individuo, consagradas en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los principios de soberanía nacional, y sobre todo, asumir la custodia de la estabilidad y gobernabilidad democrática, bajo el firme criterio de que libertad y la paz se pulen en la cuidadosa combinación de hombres y mujeres cultivados en la disciplina y el respeto a la dignidad humana y al amor patriótico: es por ello que resaltamos los principios del general y padre de la patria
El ejemplo más sólido de la diafanidad y entrega total al amor de su pueblo. El ejecutor de los sueños libertarios y en sus grandezas y ejemplos nos cobijamos bajo estos preceptos:
“Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria.”
Nuestro segundo emulo de enseñanza y honor lo encontramos en:
Símbolo de la vergüenza y la libertad concentrada en el filo de su espada, jinete de la dignidad, conquistador del orgullo perdido, que se resumen en sus palabras: “Cuando la miseria pública se hace cada día más sensible... cuando todas las garantías corren peligro y la independencia se halla en riesgo de ser comprometida, preciso es que la sociedad se conmueva, que asuma sus derechos, y salve sus libertades, por medio de la insurrección” si es necesario. “Porque toda injusticia social provoca revueltas inevitables que tienen su razón de ser.”
Bajo el fundamento de la fusión de pensamientos de nuestros dos héroes nacionales, nuestra organización acoge como principios fundamentales, el amor a la patria y el respeto a la dignidad humana, premisa esencial para el libre ejercicio de los derechos humanos, en honor a Duarte y Luperón.
En base a la Constitución Política de la Republica Dominicana, Partido Cívico Renovador es una organización independiente que conduce sus actividades por medios pacíficos y democráticos, que no está sujeta a directrices de organizaciones extranjeras, y solo acoge lo que la ley dominicana permite y manda.
El Partido reafirma el principio de soberanía nacional que reside en la voluntad mayoritaria del pueblo dominicano y que el poder publico solo debe ser en beneficio del pueblo y para el pueblo, sujeto a lo establecido en la constitución y las leyes adjetivas.
EL PARTIDO CIVICO RENOVADOR surge de la confluencia de ciudadanas y ciudadanos provenientes de diferentes extractos sociales, profesiones, agrupaciones y de partidos políticos que comparten la ideales de Duarte y Luperón.
Tienen como fin, convertir a la Republica Dominicana en un país más justo, libre, igualitario y democrático, una sociedad donde impere la justicia social y como vía de consecuencia, una sociedad donde sus miembros tengan igualdad en las oportunidades de desarrollarse como individuos y entes sociales, donde la corrupción de estado se castigue con la rigurosidad que manda la ley, donde desaparezca el trafico de influencia y el encubrimiento se sancione como el crimen mismo.
EL PARTIDO CIVICO RENOVADOR está marcado para convertirse en un polo aglutinador de las fuerzas y de los sectores que no participan en el activismo partidarista.
EL PCR es la respuesta a la nación dominicano, del camino a seguir a aquellos que han sentido la pérdida de fe y procuran encontrar una representación a sus propósitos políticos y sociales.
Es un brazo político y social con propósitos de aglutinar todos los sectores de la vida nacional, con características de proyecto patriótico entre todas las fuerzas que en algún momento han perdido la fe en el porvenir de la patria. El PCR se proyecta con miras a convertirse en la fuerza mas poderosa de un proyecto electoral reivindicador de los sectores mas necesitadas de la sociedad dominicana.
El PCR es una organización política y social conformada por hombres y mujeres que tuvieron la responsabilidad de la defensa y protección del estado dominicano, por hombres y mujeres provenientes del extracto civil de la población, preocupados por el destino de la patria y por una amplia masa de jóvenes en quien descansa el porvenir promisorio de la nación.
Por Mujeres y hombres iguales y libres, dispuestos a luchar por la República, por la vigencia plena de los principios constitucionales y los derechos humanos, y a fundar una Republica Dominicana donde se respeten los principios de libertad, de justicia y de equidad, sujeto a reglas de la razón, la tolerancia y la legalidad, una organización eminentemente respetuosa con nuestra constitución.
El PCR tiene como fundamento lograr la integración real, activa y permanente de toda la ciudadanía, en especial de quienes sufren la explotación, la opresión y la injusticia, EL PCR tiene una clara representación de los trabajadores, de los estudiantes, los jóvenes, las mujeres, los intelectuales, deportistas, técnicos y profesionales, así como de todas las organizaciones cívicas, políticas, ex-militares y religiosos que coincidan con los principios fundamentales de la organización.
El PCR reafirma su vocación de lucha pacifica, oponiéndose a los medios de la violencia, estableciendo como arma de combate la palabra y rechazando los medios que entren en conflicto con el ordenamiento legal existente. El PCR considera que el triunfo del pueblo solo se obtiene elevando los valores de una democracia real y participativa y rechazando políticas de carácter neoliberales, en el entendido de que estas son nocivas a la economía de los pueblos del Caribe.
En la construcción de una sociedad democrática, resulta fundamental garantizar la libertad de organización de los individuos y el derecho a manifestar sus opiniones sobre el marco del respeto y apego a la ley.
El PCR es y seguirá siendo respetuoso al derecho que tienen todas las y los trabajadores para luchar por justos reclamos en beneficio de su bienestar social y económico, el cumplimiento de la ley y la lucha por que el país sea coherente con la aplicación de una política pública que tenga por finalidad conseguir una justicia social sobre la base de una mejor distribución de la riqueza.
El PCR reafirma los derechos consagrados por nuestra constitución de la Republica y establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en cuanto al derecho a la libertad de expresión y difusión del pensamiento, sin que por ello, una persona sea lastimada en el ejercicio de este fundamental derecho, en razón de que este es uno de los principales logros de la democracia, constituyendo la base del libre juego de la información.
EL PCR considera al estado más que regulador del aparato económico nacional, es ente participativo, a los fines de establecer mecanismos de moderación y equilibrio entre los miembros de la sociedad dominicana. Es por ello que el Estado tiene la obligación de diseñar proyectos de objetivos concretos que produzcan una política económica que se traduzca en beneficio de los miembros de la sociedad.
EL PCR considera establecer un orden de prioridad que vaya en armonía con la política de integración social, nacional e internacional, y de esta manera establecer una EQUIDAD DISTRIBUTIVA como objetivo principal. En este orden dinamizar una política económica que produzca una redistribución de la producción y la renta, a los fines de cubrir las brechas en razón de las desigualdades económicas que existen entre los individuos, sectores productivos, clases sociales, y grupos regionales,
Establecer una POLÍTICA FISCAL coherente con los ingresos y los gastos públicos, en un verdadero equilibrio entre la capacidad de una existencia digna del individuo con la capacidad de recaudación del estado. Para así poder establecer una ESTABILIDADAD del sistema económico nacional, evitando los procesos inflacionarios y prever los cambios ocasionales que podrían provocar alteraciones en la producción y el empleo.
EL PCR, como toda institución preocupada por el respeto a los derechos sociales, se OPONE AL ENDUDAMIENTO del estado, en razón de que considera que con esta fatídica práctica, se coloca en peligro a las futuras generaciones, situación comprobada en nuestra sociedad con los primeros gobiernos, desde el inicio de la dominicanidad hasta nuestros días,
EL PCR mantiene la corriente política, de manejar la economía del estado con transparencia, tomando en consideración que el funcionario es un asalariado transitorio que ha sido colocado en la posición para defender los destinos de la patria, y en consecuencia, sus actos deberán ser medidos con justicia. Un buen funcionario necesita el apoyo de todas las fuerzas vivas del estado, pero un funcionario que malverse, use indebidamente, dilapide, sea negligente o desvíe los fondos que el estado a puesto bajo su administración y tutela, deberá pagar con la drasticidad que la ley manda y sin mediación, ni intervención de individuos, grupos sociales, fuerzas foráneas u otro poder que, el que designe la ley misma.
El PCR tiene como objetivos fundamentales el diseño de una política coherente con la prosperidad de todos los miembros de la nación, y para ello es necesario una política social que incluya el cumplimiento de los derechos básicos, como es el DERECHO A LA VIVIENDA, este derecho constituye la base del patrimonio familiar, y una fuente de paz, en razón del la representación de equilibrio y seguridad social que significa para la familia.
El estado es responsable de trazar la política obligatoria, científica, coordinada y de concertación entre los sectores que intervienen en este renglón, que proporcionen facilidades para que toda familia disfrute del derecho a la vivienda, también es el estado responsable de trazar una política en la construcción y expansión del casco urbano, regularizando de manera responsable el tipo, modo y lugar de las construcciones que se desarrollen en el territorio nacional.
Es objetivo del PCR eliminar las inequidades entre los diferentes grupos sociales, los asentamientos irregulares alrededor de las ciudades, los obstáculos para que los pobres tengan derecho a una vivienda, creando políticas definidas, que cambien la condición de estado paternalista a estado facilitador que promueva resultados sobre la valoración humana en beneficio del bienestar social.
De igual manera es prioritario para el PCR enarbolar la bandera del derecho al SERVICIO DE SALUD, en franca decisión del respeto a la ley de seguridad social en un breve termino, donde cada dominicano y dominicana gocen de los derechos a una asequible y calificada fuente de servicios médicos, rompiendo con el criterio de que la salud es un privilegio y no un derecho.
En este orden el PCR sostiene la tesis de que el bienestar de la salud de la ciudadanía debe ir en franco equilibrio con el bienestar de los servidores del sector profesional que propician este manantial de seguridad social, garantizándole un nivel de ingresos acorde con sus funciones y nivel social, facilitándoles medios que contribuyan con sus avances técnicos y científicos, a la altura de cualquier tipo de competencia extranjera.
El PCR tiene como prioridad trazar políticas en otros servicios básicos, como son los de agua, luz, limpieza, transporte y comunicación, que se correspondan con un interés de alta política nacional, ajustadas a los tiempos y previendo las dificultades que podrían presentarse, como son la escasez de combustible derivado del petróleo, la extinción de importantes fuentes hidrográficas, y la implementación de una política de concientización sobre la realidad social dominicana en función de los cambios que se producen en el mundo.
No se puede desligar el desarrollo de la humanidad con la seguridad del medio ambiente en que habita el ser humano. Es por ello que el PCR entiende que para alcanzar el desarrollo sostenido de las sociedades del mundo, y en especial de la nuestra, es necesario que desarrollemos la capacidad nacional de preservar nuestros bosques, ríos, fauna y habitad de manera absoluta.
El PCR considera necesario producir una declaratoria, a los fines de establecer la defensa del medio ambiente como un elemento de seguridad nacional, mediante la cual se implemente una corriente educativa en materia de política publica, con inclusión en los programas educativos primarios, secundarios y superiores, para que se haga conciencia de la necesidad de respetar el medio ambiente como un derecho social, de trascendencia universal, que garantice la posibilidad de vivir con los servicios inalienables que proporciona la naturaleza, como son el agua, la luz, el calor, el frío, la higiene, los alimentos, la vida de los animales y sobre todo la existencia misma de la humanidad.
El PCR sostiene la tesis de que no hay desarrollo sin educación, y que la educación es la base para la aplicación de una política de crecimiento social, cultural, político y económico, tanto en el orden individual, como en el orden social.
La educación es la plataforma donde crece el conocimiento, y para que un país prospere, es necesario que su gente crezca, lo que realmente se logra con la voluntad política del estado, imponiendo una normativa práctica, sana, científica y sobre todo, ajustada a la realidad socio económica de la nación, y bajo este propósito, El PCR considera que el estado tiene la ineludible responsabilidad de cumplir con lo pactado en la ley presupuestaria, teniendo como marco referencial, no permitir que en el país exista analfabetismo en ningún orden.
El estado tiene que concebir como factor esencial para el desarrollo humano una política permanente y efectiva para lograr y conservar la alfabetización continua de todos los niños y adultos que vivan en la patria. El PCR tiene la firme convicción de que solo así se puede lograr una sociedad plenamente integrada al tren de desarrollo con progreso social equitativo, donde el aprendizaje se convierta en un vehiculo que se transporte a lo largo y ancho de todo el territorio nacional y traspase nuestras fronteras, llevando consigo la enseñanza a todos los rincones de la humanidad, en franca alusión a la necesidad de estar abrazados de manera actualizada con los avances tecnológicos y científicos.
EL PCR le atribuye al estado la responsabilidad de aplicar una política educacional pública y regular la privada, para no permitir excesos, contribuyendo a que se viva en un clima de armonía y de colaboración con los sectores que intervienen en el quehacer educativo nacional, y es responsabilidad del estado, mantener una relaciones abiertas en el orden internacional, sustentado en la reciprocidad, que permita que los jóvenes dominicanos sean beneficiarios de los intercambios y ayudas que ofrecen los organismos internacionales y otros estados.
La democracia y la justicia social constituyen nuestra razón de ser.
Para nuestro Partido la luchar por la igualdad de oportunidades de todos nuestros ciudadanos es prioritaria, pues estamos convencido la desigualdad produce injusticia.
El Estado tiene la obligación de crear y garantizar las condiciones económicas y sociales de oportunidad y equidad para que todos los dominicanos accedan al bienestar pleno.
Abogamos por construir una sociedad justa e igualitaria en que el ingreso y los recursos se distribuyan equitativamente entre las personas y los grupos sociales.
El PCR cree firmemente en una política social que reivindique los derechos individuales y particulares de la sociedad, y es por ello que se encuentra comprometido con una política de igualdad de oportunidades a la MUJER, como parte integral de la dinámica social que rige al país, con los mismos derechos y en plena capacidad de exigir, disponer y ejecutar todas las prerrogativas que se le han conferido al hombre en igualdad de genero.
En el PCR nos comprometemos a desarrollar una política de integración e inclusión, donde las mujeres tengan garantizada su plena participación en el camino de la igualdad tanto en la esfera de la informática como en todos los ordenes sociales, políticos y económicos.
De igual manera el PCR como instrumento destinado a formar parte de la maquinaria del desarrollo de país, tiene como objetivo, incorporar a la JUVENTUD en todas las actividades sociales, políticas y económicas, en el entendido de que este es el soporte donde descansa el futuro de la patria, por lo que amerita su integración activa y protagónica en la dinámica cotidiana de la sociedad. En consecuencia, el PCR propiciara la fomentación de la capacitación de los estudiantes, de los contribuyentes, empresarios, deportistas y de la sociedad en general. Es responsabilidad del PCR diseñar una política social que contenga las soluciones inmediatas de la sociedad mas pobre, como un medio de ir paleando las brechas existente entre los muy ricos y los muy pobres, resaltando en un punto muy relevante, la protección de la niñez, el respeto a los derechos de los niños y adolescentes, la eliminación de la explotación infantil, la erradicación de la trata de blancas y el freno a la corrupción de estado.
El PCR propugna por la viabilidad de un orden internacional basado en el respeto a la soberanía de los pueblos y el respeto a sus leyes nacionales, respeto a la libre determinación, lo que necesariamente se traduce en la paz.
El PCR entiende como fundamento básico para una sana y fructífera relaciones entre los pueblos, que exista la voluntad y espíritu de la cooperación económica y cultural entre los pueblos, basado en el interés pluralista de satisfacción a las necesidades más perentorias.
Sustentar como política universal la ayuda a las naciones mas necesitadas para contribuir a que salgan de la pobreza. De igual manera debe existir una política de intercambio comercial, científico y tecnológico que contribuyan con una justa proporción en la lucha por el desarrollo y bienestar de todas las sociedades del mundo.
El PCR mantiene el criterio del fortalecimiento de unas relaciones internacionales basadas en la cooperación reciprocas entre los pueblos, tomando en consideración siempre las necesidades de los pueblos mas pobres y las posibilidades de los aportes de los mas ricos, para buscar una cercanía en la satisfacciones de las necesidades.
El PCR luchará por la existencia de un derecho internacional justo y equitativo y en particular en la aplicación de leyes y regulaciones al capital financiero, para que no se impongan medidas abusivas y desproporciónales a las posibilidades reales de los pueblos mas pequeños, por lo que se impone un nuevo orden mundial basado en la distribución justa y equitativa entre todos los pueblos,
El PCR sostiene el criterio de que las relaciones internacionales deben estar sostenidas sobre acuerdos y normativas que regulen de manera proporcional sus relaciones y debe existir una fuerza que supervise y sanciones con justicia los excesos de los estados en el orden local, como en el internacional, velando por la eliminación de los flagelos que mas afectan a los pueblos, como son la corrupción, el endeudamiento externo, el abuso de poder, maniobras fraudulentas electorales, la falta de protección al medio ambiente, la piratería, la violación al derecho de autor, el trafico de armas y de sustancias controladas.
El PCR mantiene la tesis de que la democracia con justicia social conquistará los gobiernos del mundo, donde se impondrá la igualdad, la libertad y la solidaridad, el respeto a la independencia, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
El PCR se identifica y se siente comprometido con la construcción de una sociedad que goce de los derechos y privilegios de autentica democracia, en todo el esplendor de su esencia, tal y como lo concibieron nuestros émulos ideológicos.
EL PCR posee el firme criterio de que se hace necesario una revisión al modelo democrático que practicamos, en razón de que no es solo necesario respetar el derecho a la libertad de expresar sus ideas, y el derecho a elegir, sino que se respete el derecho de elegir libremente, sin maquinaciones, ni subterfugios; que se respete el derecho a educación, pero no a una educación inalcanzable, donde también el pobre tenga a estudiar, y no como en la actualidad, donde se le prohíbe al pobre estudiar, por que los precios a una buena educación es un derecho ficticio, estamos en una sociedad donde el pobre no puede alimentarse bien, por que los precios a recibir una sana alimentación le es prohibido, por que no recibe las entradas para la compra de la canasta familiar, y para estudiar se requiere trasladarse, y el pobre no recibe facilidades para los servicios de transporte, en razón de que el estado no tiene ese punto como parte de su agenda y de su responsabilidad.
El PCR tiene el criterio de que el Estado tiene la responsabilidad de fomentar un estado de derecho en que se respecte y se han cumplir las constitución y las leyes; en que respetando los derechos humanos, se combata la delincuencia tanto en sus raíces como en sus manifestaciones, en el que cada ciudadano(a) dominicano sienta que el estado garantiza con los procedimientos que la ley pone en sus manos su seguridad individual y colectiva.